Un anuncio

Carmen de Lucas Vallejo.

Paseando el otro día por un centro comercial, me llamó la atención un anuncio de Mothercare.

trisha 015Mothercare es la marca líder mundial en el sector del retail dedicado a atender las necesidades de las mujeres embarazadas y el cuidado de bebés y niños de hasta ocho años, fundada en 1961, está especializada en todo tipo de productos, complementos y accesorios: moda infantil, muebles para niños, juguetes…

El anuncio, realizado por la empresa de publicidad TMte, decía lo siguiente: 

“Para criar a un niño hace falta la tribu entera”. Proverbio africano. 

Y después, unas frases que hacen pensar: 

“Que nuestros hijos son el índice que mejor mide la felicidad de la sociedad.

Que un niño es de la madre, del padre, de los abuelos, del jefe del padre, de la amiga de la madre, del maestro, del teniente de alcalde, de…

Que todos debemos ser madres como tú, porque tu hijo es responsabilidad de todos.

Que toda madre necesita sentir la compañía, la solidaridad, la comprensión y el resguardo de todos los miembros de la tribu.

Que necesitamos la colaboración de todos para que nuestros niños crezcan felices, sanos y bondadosos.

Que el amor radical por la maternidad no debe implicar ninguna renuncia personal o profesional.

Que recoger a los niños del cole y hacer los deberes con ellos convierte a cualquiera en VIP (persona verdaderamente importante).

Que somos madres de verdad, no de anuncio: nos cansamos, nos desesperamos, y necesitamos que no sea otra madre la única en comprenderlo.

Que un embarazo es el momento más importante de nuestra vida.

Que los niños creen a los padres; si se les dice que son “los Reyes de la casa”, esperan que todos les prestemos atención.

Que el camino a un futuro mejor comienza por una revolución doméstica, cotidiana, tierna y compartida.

Que hay mucha TV y pocas guarderías.

Que la maternidad cambia nuestras prioridades, pero no nuestra identidad.

Que las empresas que tienen en cuenta la familia, nos caen mucho, mucho mejor”.  

Bonito, verdad. 

file0001347027376A veces no podemos más: cuidar de los niños, estar a tope en el trabajo, madrugar, acostarse tarde, no parar en todo el día, etc. ¿Te suena? Así nos sentimos muchas mujeres hoy en día, y eso no es bueno ni para nosotras ni para nuestras familias. Las mujeres reales se cansan y a veces necesitan decir “Basta”, tomarse un respiro y descansar un poco para volver llenas de fuerza.

Hace miles de años las tareas estaban perfectamente repartidas: los hombres salían a cazar y las mujeres se quedaban cuidando de los hijos y ancianos. Es decir, la vida familiar correspondía a las mujeres y la vida “laboral” a los hombres. Actualmente esto  ya no es así, ya que las mujeres nos hemos ido sumando a la vida laboral… mientras que muchos hombres no han hecho lo propio con la vida familiar.

El resultado es por todos conocido: ahora muchas mujeres trabajan el doble. Las mujeres tenemos que aceptar que no podemos hacerlo todo y que necesitar ayuda no es ningún problema, ya que la mejor madre es la madre feliz. Por eso queremos hacer un llamamiento a todos los que tenéis pareja: hay que ayudar siempre que se pueda. Puede parecer una obviedad, pero todas sabemos que luego en la práctica no es así. Porque nos jugamos mucho, nada más y nada menos que la educación de nuestros hijos. El futuro de todos.

Las tareas de la casa (limpiar, cuidar de los niños…) son cosa de dos.

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