Santa Teresa. Raúl Antonio Patón.

Elena Baeza Berruti.

Este año con motivo de V Centenario de la muerte de Santa Teresa de Jesús, se han celebrado en numerosos sitios distintas actividades en su honor. Coincidiendo con la Feria de Libro de Madrid, hoy mismo, a las 20:00 horas, en el pabellón de actividades de la feria, tendrá lugar la mesa redonda Teresa de Ávila: Tristeza y melancolía no las quiero en casa mía. Por su parte, Televisión Española repuso, en Semana Santa, la serie Teresa de Jesús rodada entre 1982-1984 y cuya protagonista, la inconmensurable Concha Velasco, dio vida y puso alma a la Santa fundadora.serie-la-santa

En realidad todo el elenco es magistral y la serie, lo mejor sin duda en muchos años junto con la de Don Quijote. De hecho si la reponen, es porque está de plena actualidad. Ya se sabe, las grandes personalidades siempre inspiran …

¿Y qué tiene que ver nuestro Antonio (Raúl Antonio para el cine..) Patón en estos menesteres?

Pues que era el Director Artístico, quien con un equipo fabuloso de decoradores dio vida a los muros de los conventos e interiores que se recrean en la película.

Él diseñaba todos los decorados en los que no se pudo rodar,  preparados a escala milimétrica, finalmente eran extrapolados a tamaño natural, para servir de marco a las mil y una vicisitudes que los actores reproducían en escena. Se rodó en un estudio de 2.300 metros cuadrados  y en otros dos de 530 cada uno, con 360 millones de presupuesto lo cual hizo de la serie la más cara de su tiempo, y que sabiamente la cámara recoge para la posteridad.

Pero Antonio era ya un profesional de mucho prestigio y experiencia. Había trabajado incluso con Riddley Scott y en la serie Don Quijote. Pero ¿hay algo más? Pues sí, Algo que me hace recordarle, en casa, con su familia en este momento que se repone una serie como ésta.

Era amigo de mis padres y, por cierto, todo un privilegio, porque fue una gran persona y su amistad siempre fue sincera, amena y constructiva, divertida y de verdad.

Al menos para mí, que era una niña callada y tímida, que dibujaba todo lo que impresionaba o llegaba al alma, de una manera u otra sus dibujos fueron fuente de inspiración y mas de una cosa saqué en conclusión, porque siempre me decía Elena ¡dibuja! ¡dibuja!

Me acuerdo de esto y de que en el salón de su casa le dijo a mi padre que tenía posibilidades.

Otro amigo pintor de la familia también me animaba y, sin embargo, la vida me llevó por otros derroteros.

Pero quedó una enseñanza….Si conocen a alguien con aptitudes, anímenle a dedicarse, a desarrollarse.

En aquellos tiempos, los setenta con aquella moda inconfundible y aquella luz limpia, cuando no sabíamos de contaminación o de antenas de telefonía, mi padre tomaba una copa de brandy tranquilamente, distendidamente con Antonio en buena conversación, mientras mi madre hacia lo propio con su mujer. Los niños revoloteábamos ¡sin romper nada! ¡era lo peor que podía pasar!

Y en una de esas veladas años después fue cuando Antonio le contó a mi padre, como rigurosa noticia, que se iba a emitir la serie de la Santa Teresa y que lo que se veía en parte no eran lugares históricos reales sino decorados en toda regla.

Bueno esperamos a que la emitieran (ya teníamos televisión en color, creo recordar) y nos fijábamos en las actuaciones, en la historia, en los textos, pero sobretodo y por supuesto ¡en los decorados de Antonio!

Nos costó distinguir lo real de lo no real y estuve mucho tiempo después cultivando mi estilo más detallista, si no realista. Lo cual me sirvió para sacar notas excelentes en dibujo. Al final terminas aprendiendo de tu entorno, a parte de los maestros tan estupendos que puedas tener (de hecho yo los he tenido).

Le doy las gracias a Antonio y a otro amigo querido de la familia por hacerme evocar hoy en día ese ambiente artístico y profesional en el que me crie, y que dejó en mí ese poso de que la vida no solo es trabajo, también es trabajo sobre el talento y el poco que yo pudiera tener.

Recuerdos, pero hay más: La dedicación a su profesión ocupaba parte de su tiempo, puesto que le obligaba a viajar también con los equipos de rodaje. Nos contaba cosas de Rusia. ¡De Rusia nada menos!¡Entonces!

Era fundamental para él la parte que reservaba a familia y amigos, era una gran persona, afable y distendido, siempre recordaré su risa, particular más bien una sonrisa cargada de ironía.

La revolución que produjo aquella serie, que creo, a día de hoy, no ha sido superada ni en elenco, ni en ambientación, fue de nuevo sentida por mí y mi familia (sin la presencia de mi padre que la estaría viendo desde algún lugar de las estrellas con su amigo Antonio), al ver en los títulos su nombre artístico: Raúl Antonio Patón.

Hoy en día quedan su mujer (odio la palabra viuda) y su hija, para recordar sus anécdotas y los amigos para mantener su recuerdo.

Gracias Antonio. Gracias a su familia por ser como son. ¡Buenas personas!

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*