Pessoa. Todo arte es una forma de literatura

Carmen de Lucas Vallejo.

José de Almada Negreiros, Retrato de Fernando Pessoa, 1964. Museu Calouste Gulbenkian - Coleção Moderna. © Almada Negreiros, VEGAP, Madrid, 2017

José de Almada Negreiros, Retrato de Fernando Pessoa, 1964. Museu Calouste Gulbenkian © Almada Negreiros, VEGAP, Madrid, 2017

El Museo Reina Sofía se ha propuesto difundir entre el público español la vigorosa, pero escasamente conocida, escena vanguardista portuguesa que se desarrolló en la primera mitad del siglo XX y en la que el poeta Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935) intervino activamente a través de sus escritos y de sus versátiles propuestas artísticas. Para conseguirlo ha organizado una gran exposición que incluye más de 160 obras (pintura, dibujos y fotografía) de alrededor de veinte artistas, entre los que destacan José de Almada Negreiros, Amadeo de Souza-Cardoso, Eduardo Viana, Sarah Affonso, Júlio o Sonia y Robert Delaunay, así como abundante documentación original (manifiestos, libros y revistas, correspondencia, etc.), todo ello procedente de diversas colecciones privadas e instituciones como la Fundación Calouste Gulbenkian –que coproduce la muestra y presta 56 obras–, la Biblioteca Nacional de Portugal o el Centre Georges Pompidou.

La exposición Pessoa. Todo arte es una forma de literatura toma su título de una cita de Álvaro de Campos, uno de los heterónimos más vanguardistas de Fernando Pessoa, publicada en la influyente revista portuguesa presença.

vista-sala-pessoa-3La práctica de la heteronimia en la obra del escritor, que comprende más de 100 heterónimos, como Bernardo Soares, autor del Libro del desasosiego, el vanguardista Álvaro de Campos o el más clásico Ricardo Reis, entre otros, es un infatigable ejercicio de apertura a la multiplicidad y la alteridad donde conviven posturas estéticas, filosóficas y vitales dispares y que se vincula directamente a la crisis del sujeto moderno y de sus certezas, que comenzaba a gestarse en los inicios del siglo XX; siendo la identidad, la figura del autor y la propia biografía instancias radicalmente cuestionadas.

A través de la prolífica producción textual de sus más de cien heterónimos, Pessoa creó una vanguardia propia y se convirtió en intérprete de excepción de la crisis del sujeto moderno, en una escritura atravesada por la melancolía y la concepción de múltiples identidades ficticias, trasladando a su obra una otredad múltiple que achacó a su desorientación existencial. 

Sentía una especial relación ambivalente con los principales movimientos artísticos del momento, a los que no llegó a adherirse pese a interesarse activamente por sus experimentaciones. Paulismo, Interseccionismo o Sensacionismo son algunos de los términos acuñados por el poeta en sus numerosos textos y que vertebran la especificidad de la modernidad portuguesa. Esta exposición recurre a esos ismos para articular un relato visual de esta escena lusa, reuniendo para ello una selección de obras relacionadas con las principales corrientes estéticas portuguesas desde comienzos del siglo XX hasta 1935. Dichas corrientes acusaron la inevitable influencia de las tendencias europeas dominantes, pero trataron sin embargo de distanciarse de ellas.

vista-sala-pessoa-2Distintos escritos de Pessoa dan cuenta del lugar particular de estos ismos de su cosecha, así como de su carácter distintivo dentro del contexto europeo con alusiones explícitas, por ejemplo, a las diferencias entre el Futurismo y el Interseccionismo. Por otro lado, varias de estas obras reflejan un gusto por lo popular y la idiosincrasia lusa que aparece tanto en el trabajo de los artistas portugueses que viajaron a París, como en el de los extranjeros que decidieron pasar una temporada en tierras portuguesas, caso de Sonia y Robert Delaunay. 

Pessoa desarrolló una escritura tejida de fragmentos, pliegues y voces que contenía un mundo en descomposición, lo que unido a la práctica de la heteronimia, le permitió examinar la realidad como un caleidoscopio de infinitas realidades. Tomando la literatura como medio y lenguaje privilegiado, su obra, especialmente su producción teórica, fue catalizadora de un corpus más extenso que incluyó buena parte de la escena vanguardista portuguesa de las primeras décadas del siglo XX. De este modo, sus propuestas e iniciativas sirvieron como relectura lúcida y paradójica de los mitos fundacionales del arte moderno.

La muestra dedica también una especial atención a las revistas publicadas durante ese periodo, como A ÁguiaOrpheuK4 O Quadrado AzulPortugal Futurista o presença, en las que aparecieron algunos de los textos de Pessoa que actuaron como caja de resonancia de estas ideas de vanguardia, ejerciendo una gran influencia estética e ideológica en la intelectualidad portuguesa de la primera mitad del siglo XX.    

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Edificio Sabatini, Planta 1. Santa Isabel, 52. Madrid. Hasta el 7 de mayo de 2018.

 

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*