Noche de humor

Carmen de Lucas Vallejo.

10931434_1526654467615291_3053734493764426749_nEs habitual en otras capitales europeas encontrar los fines de semana en cualquier bar, pub o café distintas actuaciones: música, teatro, etc. Madrid es un desierto y los pocos locales que quedan en el centro de la ciudad están a punto de cerrar tras la prevista subida de los alquileres de renta antigua. Por eso es de agradecer iniciativas como ésta: Carolina Marín entretiene a sus clientes con monólogos cómicos entre cervezas y tapas.

En España ha habido una especie de expansión rápida de este tipo de espectáculo que ya tenía mucho éxito en los países anglosajones y que aquí sólo habíamos visto en televisión.

Tenemos que diferenciar entre los monólogos teatrales, con una amplia tradición europea y este nuevo género, que podríamos decir que es estadounidense, adaptado al mundo del espectáculo, cafés y variedades.

Un contador de monólogos no es un actor gesticulante y estrambótico, sino una persona que llega y nos cuenta sus historias. Tampoco es un chistoso que encadena situaciones, aunque en muchos casos la diferencia entre el espectáculo de un buen humorista y de un buen contador de monólogos es muy similar.

El contador de monólogos no inventa personajes exóticos o situaciones desorbitantes, sino que narra hechos cercanos, habituales, pero vistos desde una perspectiva nueva. Lo novedoso no será, pues, el hecho que nos cuenta, sino cómo lo ve el intérprete del monólogo. Para ello juegan un papel importante, no sólo el valor que tenga cada ocurrencia, sino la selección de las palabras y gestos.

Monólogos inteligentemente escogidos por Carolina Marín, el cómico debe ser gracioso, no parecer bobo. Tres monólogos escritos por ella misma, sobre situaciones personales, de su vida, situaciones por todos reconocibles, pero en clave de humor; y un cuarto escrito por el cocinero, Claudio Alves, como veis todo queda en casa.

Humor blanco, que no ofende a nadie, lejos de lo vulgar o zafio. Carolina consigue interactuar con el público, desde el principio entregado, preparado cuando menos para la sonrisa, en un ambiente distendido y agradable, un público que participa del espectáculo entre risas y aplausos.

Carolina carece de preparación teatral, ha hecho sus pinitos como locutora colaborando en Onda Verde y en la Cope, se nota en como modula su voz, en su forma de decir el texto. Comedida, sin grandes gestos que interfieran en el texto, el lenguaje gestual subraya de manera eficiente la palabra, la amplitud de sus movimientos llenan un espacio escénico vacío, Carolina lo abarca todo.

En resumen, el espectáculo funciona con muy pocos elementos, el público divertido seguramente repetirá.

10734002_1484192771861461_7660994614559547834_nCarolina Marín con este espectáculo pretende dinamizar su local, Manolete Degustación, ella procede de una familia dedicada a la Hostelería, tiene el Grado Superior en Hostelería y Turismo, es Sumiller, y eso también se nota en el cuidado que pone en su local, Manolete Degustación*, moderno en su decoración, cálido y acogedor, con una amplia terraza climatizada, donde podemos degustar buenos vinos, cervezas y unas excelentes tapas.

10357180_1454574344823304_3493829689504672719_n

 

 

*Manolete Degustación, Avda. de América 23, 28002, Madrid.

3 Comments en Noche de humor

  1. Juan Antonio // 30 enero 2015 en 21:13 // Responder

    De maravilla los monólogos

  2. Super divertido! repetiremos seguro

  3. Pues…iremosss…!!!

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*