Mutaciones. Intervenciones artísticas en museos. II

Elvira Q.

CASA MUSEO LOPE DE VEGA

ELEANOR ANTIN. THE KING, 1972. LOUISE LAWLER. BIRDCALLS, 1972/81. PAZ MURO. TEXTOS DE TEXTOS FOTOS DE FOTOS: WILLIAM SHAKESPEARE – PAZ MURO, PAZ MURO WILLIAM. SHAKESPEARE, 1974. WILLIAM SHAKESPEARE – PAZ MURO – CORÍN TELLADO, 1982

Lope de Vega, a través de seudónimos y analogías personales introducidas en sus textos literarios, fue el primer encargado en recrear su semblanza y fabricar su propio mito. Mucho se ha escrito desde entonces del marcado rol que han jugado las mujeres en la vida y obra del escritor madrileño, de su intensa crónica sentimental y en especial sobre los numerosos personajes fuertes e incluso protagonistas femeninos de su dramaturgia. Al deambular por la Casa Museo donde vivió durante 25 años, está muy presente la huella femenina: un estrado para coser y charlar, el dormitorio de las niñas, el retrato devoto de una de una de sus hijas o la cocina. Sin embargo ¿dónde ubicar las mujeres intrépidas de su literatura, poseedoras de voz propia, capaces de acudir al travestismo para interpretar papeles destacados en sus célebres obras de teatro, dispuestas a lo que sea para escapar a las constricciones de su época? ¿Era entonces Lope de Vega un escritor que encorsetaba a las mujeres en estereotipos renovados o, en cambio, fue capaz de desplegar a través de cierto inconsciente feminista, una poética moderna sobre la mujer?

Louise Lawler, Portrait, 1982. Courtesy of LeWitt Collection

Louise Lawler, Portrait, 1982. Courtesy of LeWitt Collection

Las obras de tres artistas mujeres dialogarán con la figura de Lope, mediante la invitación a una lectura entre líneas sobre estas preguntas, cuestionando a su vez, nociones como identidad y autoría. La artista Louise Lawler, en la pieza sonora Birdcalls, 1972/81, declama mediante su propia voz una larga lista de nombres propios pertenecientes a exitosos artistas masculinos coetáneos, entre los que incluye el suyo propio, imitando el canto de diferentes especies de pájaros. Posiblemente bajo la influencia de escritoras feministas precedentes, quienes incitaron a las autoras a utilizar la ironía y el humor como la mejor arma para subvertir los esquemas de dominación masculina en el ámbito de la creación, Lawler chilla, grazna, gorjea, parlotea, croa o trina dichos nombres, para articular una burla contra la desigualdad en la consideración artística de su momento.

Paz Muro, Textos de Textos - Fotos de Fotos: William Shakespeare – Paz Muro, Paz Muro William Shakespeare, 1974

Paz Muro, Textos de Textos – Fotos de Fotos: William Shakespeare – Paz Muro, Paz Muro William Shakespeare, 1974

Las obras seleccionadas de Paz Muro forman parte de un mismo proyecto de apropiación e identificación con la figura de William Shakespeare, que va tomando diversas formas y cuerpos a lo largo de los años. En ellas la artista aparece travestida para adoptar la apariencia del dramaturgo británico. Dicha estrategia visual es utilizada como maniobra de autorepresentación que le permita confrontar la idea de genio masculino con la tradicional imagen de la mujer/musa. Corín Tellado, en cambio, pertenece a la cultura popular que tanto interesó a Muro y se aleja de la alta cultura que Shakespeare representa. Con su retrato, Muro apela a un género menor, la literatura rosa, dirigido a una mujer de supuesto perfil cultural bajo, que sin embargo evocaba comportamientos y deseos femeninos, opuestos a los valores difundidos por el sistema de representación de una sociedad conservadora y patriarcal como la suya.

Eleanor Antin, The King, 1972. Courtesy Electronic Arts Intermix (EAI), New York.

Eleanor Antin, The King, 1972. Courtesy Electronic Arts Intermix (EAI), New York.

Eleanor Antin, formada como actriz y más tarde como artista visual, combina ambas prácticas y encarnará numerosos personajes creados por ella. En este caso, The King, nos muestra una Antin pertinaz en el objetivo de revelar el dispositivo ficcional que se esconde detrás de cada identidad, como construcción teatral. Estas obras, tienen un carácter autobiográfico, hay un relato en el que las artistas afrontan el proceso de narrar(se).

MUSEO CASA NATAL CERVANTES

MARWA ARSANIOS. HAVE YOU EVER KILLED A BEAR OR BECOMING JAMILA, 2013- 2014. PIERRE HUYGUE. EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA, DE PIERRE MENARD, 2007. ALBERT SERRA. HONOR DE CAVALLERIA, 2006

Pierre Huyghe, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Pierre Menard, 2007

Pierre Huyghe, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Pierre Menard, 2007

La metaficción es una forma de narrativa autoconsciente que invita al lector a cuestionarse la frontera entre realidad y ficción, evidenciando la naturaleza del relato como un artefacto e incluso nos invita a interrogarnos sobre la propia noción de autoría. Ésta suele asociarse a una modernidad propia del siglo XX. Sin embargo, mucho antes encontramos algunos ejemplos precursores, como la literatura de Miguel de Cervantes. Tres centurias atrás, en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, Cervantes articula un conjunto de voces que actúan como narradoras o autores ficticios, caso del morisco que aparentemente traduce al castellano los manuscritos árabes entregados al narrador y compilador; o los académicos de Argamasilla que donan poemas al contenido novelado.

Continuando con esta estrategia, el relato de Jorge Luis Borges Borges, Pierre Menard, autor del Quijote (1944) es un sutil texto metaliterario. Pierre Menard logró escribir, en el siglo XIX, varios capítulos del Quijote.

Estos fragmentos son iguales, en cada palabra y cada coma, a los escritos originalmente por Miguel de Cervantes, sin embargo, se advierte que no son una copia. Pierre Huyghe, con la ayuda de Francesca Grassi y Karl Nawrot, hace real su existencia. Durante la lectura de este relato, el espectador es situado entre dos espejos ficticios que se reflejan interminablemente. La posibilidad de leer obras anteriores desde nuevos puntos de vista acaba por modificar la obra original, multiplicando su potencial significativo. Borges y Huygue, emplazan al espectador frente a su propia capacidad creativa, pues habría tantos Quijotes como épocas y lectores.

Marwa Arsanios, Have You Ever killed a Bear or Becoming Jamila, 2013-2014

Marwa Arsanios, Have You Ever killed a Bear or Becoming Jamila, 2013-2014

Cervantes no sólo fue un hombre de letras sino también un hombre de armas. Cinco años pasó el escritor en una cárcel de Argel, debido a su participación en las Guerras de Religión, lo cual ayudó a modificar su visión sobre el mundo. Cervantes reivindicó la cultura morisca –censurada en su épocay la introduce en sus novelas, como es el caso de la atribución de parte del Quijote a un tal Cide Hamete Benengueli, quien lo escribiría inicialmente en árabe. Un juego que bien podríamos considerar político. La obra de la norteamericana Marwa Arsanios, narrada en árabe y traducida al castellano, nos plantea una lectura metanarrativa, revelando el aparato del cine dentro del cine. A partir de la película La batalla de Argel, del cineasta italiano Gillo Pontecorvo (1966), Arsanios reflexiona sobre las luchas anticoloniales, desde el cuestionamiento de la imagen de Jamila Bouhired, una guerrillera del Frente Nacional de Liberación de la Revolución de Argel.

Albert Serra, Honor de cavalleria, 2006

Albert Serra, Honor de cavalleria, 2006

El cineasta Albert Serra, por su parte, plantea en Honor de Cavalleria la imposibilidad de una traducción. Si bien esta obra puede considerarse una adaptación del Quijote, no es la intención del cineasta ajustar el texto de Cervantes a un guión fílmico, para transcribirlo en imágenes. Serra despoja de argumento ficcional las andanzas del ingenioso hidalgo y su escudero Sancho. Utiliza actores amateurs, elegidos únicamente por el aspecto que Serra imaginó en los personajes, quizá como también hiciera Cervantes al buscar inspiración entre sus coetáneos. Serra emplaza a dos sujetos a transformar y habitar la obra cervantina, desde su propia personalidad. Dialogan en catalán y surgen las acciones que, sin referencias literales, son irremediablemente quijotescas. El autor del filme parece diluirse en la aparente inacción de los personajes o en la fuerza del viento que inunda la imagen fílmica con su zumbido. No hay construcción alguna de tiempo o espacio determinados. Serra nos enfrenta al cine como acontecimiento.

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Desde el 26 de abril al 22 de julio de 2018. Entrada gratuita.

 

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