Microrrelato

Jaime Fa de Lucas.

Que no haya cabezazos. Sueño que los cuerpos no precipitan sus cabezas hacia otros cuerpos. Que el lóbulo frontal del homo sapiens no se utiliza para chocar violentamente contra otro lóbulo frontal desconocido. Desconocido pero humano. Hermano. El que choca es el cráneo. El lóbulo frontal, entre otras funciones, destaca por su capacidad para orientarnos hacia un fin, de forma organizada. Imagínate esa parte del cerebro, reposando tranquilamente en la cavidad craneal, recibiendo estímulos, manejando el timón como una caricia por la piel, y de pronto el energúmeno mueve el cuello hacia delante buscando un impacto, la esponjosidad del órgano se tambalea, las neuronas maldicen, el resto del cuerpo se inclina, se tensa, la sangre se tiñe de ira. Y todo por una cuestión de conectividad. Mi fe es naranja, mi país es azul. ¿Qué colores son los tuyos? La desconexión entre los dos hará que la mezcla forme rojo oscuro, color del líquido que recorre el interior de todos los seres humanos y que se despliega como una alfombra después de cada guerra para indicar el camino a las almas perdidas. Tú y yo, esquivando cabezazos, como ése y aquél, evitando los golpes, con palomas blancas saliendo de nuestra boca. Ellos, los que apuñalan a la tierra por unas cuantas gotas de oro, intentarán sacudirse los rayos de luz neutra que se apoyan en su piel y su ropa. Una iluminación demasiado oscura para su materia gris.

1 Comentario en Microrrelato

  1. Es difícil encontrar material de buena calidad, como el que se expresa en este texto. Espero que sigas publicando elementos de este nivel y que lo mantengas!

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