Los Reyes Magos

Carmen de Lucas Vallejo.

10 reyes magos 1928 - en cibelesEn España, la llegada de los Reyes Magos forma parte importante de la tradición navideña española y se celebra con gran expectación y multitudinarias celebraciones que comienzan la tarde anterior a la Epifanía, en la noche del 5 de enero, cuando se celebra la Cabalgata de los Reyes Magos, algo tan arraigado en nuestra cultura, que pocos piensan que se trata de un espectáculo prácticamente único en el mundo.

La festividad del Día de Reyes se remonta al siglo XI y se conoce como la Epifanía del Señor, el día en el que Jesús se dio a conocer en la Tierra. 

Esta celebración tiene su origen en el Nuevo Testamento, en el Evangelio según San Mateo: “Al ver la estrella, los magos se llenaron de alegría. Luego entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre. Y arrodillándose, lo adoraron. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra.” (Mt 2:10-11)

La Iglesia a mediados del siglo IV comienza a celebrar la Epifanía a los Magos de Oriente, coincidiendo con celebraciones del culto solar, consideradas paganas y relacionadas con el solsticio de invierno a las que intentaba sustituir.

A diferencia de Europa, el 6 de enero tanto en Egipto como en Arabia se celebraba el solsticio, festejando al sol victorioso. Epifanio explica que los paganos celebraban el solsticio invernal y el aumento de la luz a los trece días de haberse dado este cambio, como acontecimiento asociado a la llegada de la luz y al fin de las tinieblas. Cosme de Jerusalén cuenta que los paganos celebraban una fiesta mucho antes que los cristianos con ritos nocturnos en los que gritaban: “la virgen ha dado a luz, la luz crece”.

Adoración-de-BoschSólo el Evangelio de San Mateo menciona en la Biblia a los Magos de Orientey a partir de ese relato, se han ido elaborando numerosas leyendas sobre los hechos y la personalidad de estas tres figuras, incluyendo el presunto estatus real.

Realmente, hoy en día el término mago tiene una connotación distinta, sin embargo, el término deriva de magister en latín, que significa maestro o sabio en una materia, que es lo que se supone que eran los “reyes” de Oriente.

Ni siquiera se menciona un número específico, parece ser que se dio por sentado que eran tres, sólo por el hecho de que el relato evangélico indicara que trajeron tres dones: oro, representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes; incienso, que representa su naturaleza divina, empleado en los templos en honor a los dioses; y mirra, un compuesto con el que se embalsamaba a los muertos, representando su naturaleza humana.

De esta forma, los tres regalos son símbolos de Jesús, como Rey (de los judíos), como Dios y finalmente como Hombre.

La primera referencia concreta respecto al número de Reyes Magos la da Orígenes, escritor eclesiástico del siglo IV. En el siglo V, el Papa León I el Magno estableció oficialmente su número en 3 para toda la cristiandad.

Con respecto a los nombres de los reyes las primeras referencias parecen remontarse al siglo V a través de dos textos, el primero titulado Excerpta latina barbari, en el que son llamados Melichior, Gathaspa y Bithisarea. y en otro evangelio apócrifo, el Evangelio armenio de la infancia, donde se les llama Balthazar, Melkon y Gaspard. 

san-apolinar-nuovo-rc3a1vena-ofrenda-de-los-reyes-magos-526-3La primera vez que surge el nombre que hoy conocemos es a mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia), se decora un friso con mosaicos que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar.

Poco a poco la tradición fue añadiendo otros detalles simbólicos. No fue hasta el siglo VII cuando los Reyes tuvieron una procedencia definida: Europa, Asia y África, los tres continentes conocidos, de ahí que Baltasar, en principio representado como un joven blanco, pasará ser negro. Algunas interpretaciones medievales también los dibujaban como los tres estados del hombre: vejez, madurez y juventud.

En el siglo XV, Petrus de Natalibus fijó que Melchor tenía sesenta años, Gaspar cuarenta y Baltasar veinte.

Relicario-Reyes-MagosOtra leyenda cuenta que después de la Resurrección, el apóstol Tomás los halló en Saba (India), que fueron bautizados y que se les consagró obispos; después fueron martirizados en el año 70 y fueron depositados en el mismo sarcófago. Hasta el año de 474 sus restos, llevados por Santa Elena, estuvieron en Constantinopla, la capital cristiana más importante de Oriente, luego fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y posteriormente, en 1164, Federico I Barbarroja, trasladó los restos a Colonia, (Alemania), donde hoy reposan sus cenizas con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia en una urna dorada colocada en el altar mayor.

 

 

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