Los niños de Franco

Elvira Q.

Niños de FrancoLos niños educados bajo el franquismo vivieron bajo la tutela de la iglesia (católica, apostólica y romana) y del Estado, bajo los eslóganes de “Una, Grande y Libre” y “Familia, Municipio y Sindicato” (las llamadas entidades naturales). Toda la realidad estaba ordenada y controlada, y ¡ay de lo que no lo estuviera! (Ley de Vagos y Maleantes). Los niños aprendían lo que el Régimen quiso que aprendieran, hubo depuración de maestros, se censuraba cualquier forma de manifestación contraria al régimen y así aprendieron a obedecer, a ser sumisos, prudentes, educados, a no cuestionar nada de lo que veían u oían, si es que se veía u oía algo bajo la férrea censura. Al crecer, algunos siguieron así, otros por reacción se fueron al polo opuesto, sin cuestionarse nada tampoco, y otros, los menos, analizando y reflexionando sobre la realidad, evolucionaron hacia posturas más distanciadas, ni con el Estado, ni contra él.

Hoy en día, productos de esa educación, la mayoría de los españoles creemos todo lo que nos dicen en los medios de comunicación, incluso nos creemos lo que dicen en Internet, en Facebook, en Twitter, etc., sin cuestionarlo, cualquier cosa escrita es verdad (El Cuarto Poder). Somos incapaces de protestar haciendo valer nuestros derechos cuando la Administración abusa. Tragamos con todo sin protestar y cuando protestamos lo hacemos en casa, en el bar, en el café y así con unas conversaciones arreglamos el mundo. Los españoles de hoy somos incapaces de echarnos a la calle a protestar contra unos gobiernos que nos expolian, que nos saquean con sus impuestos, que nos obligan a financiar a Iglesia, Sindicatos, Patronal, varias ONGs y otras asociaciones o entidades a las que no solo no pertenecemos, sino que ni tan siquiera comulgamos con sus ideas o presupuestos.

Decía Fraga: “La calle es mía”. Nada ha cambiado, en efecto, la calle hoy no es de la ciudadanía, sino del Gobierno, las innumerables manifestaciones que, día tras día, inundan Madrid son manifestaciones de Sindicatos, partidos políticos, etc., todos ellos financiados por el Estado, o del 15M, movimiento alternativo que agrupa elementos disidentes, presentes en cualquier sociedad, elementos que se asimilarían rápidamente en cuanto se les diera un carguito político o una suculenta subvención para “obras pías”.

Últimamente se nos bombardea con eso de la soberanía popular, para, en realidad, hacer lo que les da la gana, amparándose en esa muletilla. La soberanía popular es la lección que nos falta aprender. El pueblo es soberano, el pueblo manda y desde su pequeñez individual cada uno debe exigir que se respeten sus derechos, que se respete su voto, que no se nos engañe ni manipule, que no se utilice nuestro dinero en beneficio de Partidos, Sindicatos, Patronal, en reflotar empresas privadas, o en subvencionar intereses individuales que enriquecen a unos pocos a costa de los demás. El dinero público es de todos y también mío y quiero y exijo que se emplee en el mantenimiento de un Estado mínimo que se ocupe sencillamente de gestionar los servicios de Sanidad, Educación, Obras Públicas, Defensa, etc., todo lo demás nos sobra.

1 Comentario en Los niños de Franco

  1. Might there be a part 2 at some point? I don’t fully understand what you’re saying. How did they create your skill set? {Have you tested your theory? This might just go completely against almost everything I’ve read until now however, I am going to do it. I’ll share with you what happens.

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