Los “ninis”

Petra Arévalo.

ninisPongo la tele y sale una señora diciendo que a los “ninis” no hay que pagarles el salario mínimo interprofesional porque no valen para nada. Genial, la presidenta del Círculo de empresarios, señora de cuyo nombre no quiero acordarme, decide quién vale y quién no vale y que por tanto hay que bajarles el salario, se pone delante de un micrófono y no se sonroja al proponer una ilegalidad.

Y caray, ¿qué son los “ninis”? Jóvenes que ni estudian ni trabajan. Y ¿por qué? ¿No es esto un fallo flagrante del Sistema Educativo que no ha sido capaz de enamorar a estos chicos para que se formen? ¿No es esto un fallo garrafal del sistema que ha permitido que jóvenes sin formación en la época de bonanza hayan optado a puestos sin formación con unos emolumentos importantes? Eran los listos del barrio, con pasta en el bolsillo y un coche de muchos caballos en la puerta. Fáciles de manejar, fáciles de utilizar, sin opinión ni criterio. ¿No es el Sistema responsable de estos engendros llamados “ninis”? ¿Por qué el Círculo de empresarios en lugar de decir que no valen para nada, que son incolocables, no sugiere soluciones para este problema de la sociedad actual española?

Hace muchos años, en los años 60, cuando un joven no quería estudiar entraba a trabajar de aprendiz en un taller, en una tienda o de botones en un banco y con el tiempo y esfuerzo mejoraba. Incluso había quien al empezar a trabajar se daba cuenta de su falta de formación y cambiaba de actitud y empezaba a estudiar en el tiempo libre del que disponía. ¿Qué le pasa a esta sociedad que no es capaz de generar puestos de trabajo para que gente que no esta interesada en las aulas pueda con su esfuerzo labrarse un futuro y ganarse el pan de cada día? Algo falla en el sistema educativo que es quizá demasiado rígido y no permite una elección amplia que satisfaga las necesidades de nuestros jóvenes.

¿Existe realmente una formación profesional adecuada y acorde con los tiempos y que además no esté devaluada? No todo el mundo debe ni puede ir a la universidad, por dos motivos claros: hay quien no quiere hacerlo y hay quien no tiene la aptitud necesaria para semejante propósito. ¿Es mejor un buen fontanero o un mal abogado que sacó la carrera a trancas y barrancas y que por tanto termina ejerciendo de taxista? Seamos serios… o de una vez por todas arreglamos el sistema educativo y creamos y valoramos una formación profesional eficiente y que permita que la persona que la elija esté socialmente valorada y bien pagada o siempre vamos a tener “ninis”. Ni estudia porque no vale para la universidad y la formación profesional existente está devaluada socialmente y por tanto no es atrayente y no le interesa, ni trabaja porque como no está formado no hay quien lo emplee.

Pero Señora Presidenta del Circulo de Empresarios, no es cuestión de precio, es decir, de salario mínimo interprofesional, sino de calidad de la enseñanza, flexibilidad del empresario permitiendo hacer prácticas, flexibilidad del gobierno facilitando una seguridad social más barata que permita al empresario contratar rebajando costes salariales y generar una sociedad dispuesta y preparada para dar oportunidades a todo individuo que quiera trabajar y ganarse el pan con el sudor de su frente. Y de ésos, Señora Oriol, hay muchos.

Y para todos, solo un deseo: quizás la crisis te pille en el paro, pero que no te pille nunca parado.

1 Comentario en Los “ninis”

  1. Querida Petra…solo un apunte…¿Se te ha ocurrido solo vágamente que… los vagos…siguen existiendo, y que por mucho que les digamos que estudiar o trabajar son, no solo un derecho, sino..algo así como un deber..poquito, pero un deber, para dejar de depender de nadie…,querrán siempre seguir dejando los calcetines en el suelo en vez de llevarlos al cubo de la colada..?
    De todas formas, estoy de acuerdo: Muchos han de encontrar su vocación, y tienen derecho a desarrollarse por el cáuce que séa, no solo el “oficial”. Los aprendices deben volver en cualquier taller. Pero hay que pedir un poquito de compromiso con la formación que hay disponible, y éso depende de cada uno. Quizá lo mejor es…motivarles para la vida.

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