Lección de arte

Carmen de Lucas Vallejo.

Con Lección de arte, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza cierra el programa de exposiciones y actividades de su 25 aniversario invitando a su público a reflexionar sobre el papel de la educación en los museos. Se trata de un novedoso proyecto, ideado y desarrollado por el Área de Educación, que parte de una exposición temporal con obra de artistas contemporáneos en diálogo con la colección permanente, y que abarca diversas propuestas que se sucederán en el tiempo y en el espacio, ocupando distintos lugares del museo mientras dure la apertura al público de la muestra. El objetivo es tender puentes entre la producción cultural más contemporánea y el museo, entre sus obras y la labor de los educadores.

Marcelle_GRNDEl proyecto está concebido como un ente orgánico que se irá completando progresivamente y que hará que el museo esté particularmente activo durante estos meses, alterando sus ritmos vitales habituales en favor de la experimentación, la participación y la investigación. El diseño de un completo programa educativo permitirá que el visitante se convierta en agente activo y forme parte de este proceso de transformación. Además, el museo se abre por primera vez como espacio para la creación con la convocatoria de una beca de residencia en colaboración con la Casa de Velázquez, la Fundación Banco de Santander y CNP Partners, que están permitiendo a dos creadores trabajar con el equipo de educación tanto en el proceso de preparación como durante la propia exposición.

¿Qué es Lección de arte?

¿Puede el museo ofrecer experiencias educativas independientes de la educación tradicional? ¿Dónde y quién produce el significado de lo expuesto? ¿De qué manera una exposición puede producir emociones y sensaciones?

Adams_GRNDEn contextos museísticos, las exposiciones tienen tradicionalmente un desarrollo histórico de carácter lineal. Lección de arte cuestiona este modelo y propone otras formas de leer los objetos del pasado desde la contemporaneidad. El título engloba múltiples lecturas, desde la más literal a la más irónica, pues también se trata de una “no lección de arte”. Habla de la relación del arte con  los diferentes públicos y de las estrategias educativas que pretenden conectarlos. Se trabaja para ello en torno a la gestión y a la generación del conocimiento, proponiendo una reflexión sobre quién lo genera y dónde; para qué se crea; quién y cómo lo recibe; cómo se transmite, o quién dota de autoridad a ese conocimiento.

Lección de arte habla, en definitiva, de la emancipación del público y de cómo este, a partir de sus aportaciones, puede, si no cambiar la idea del museo tal y como lo conocemos, sí transformar su lugar en él.

PrintLas salas Moneo, en la planta -1 del museo, albergarán obras de Cinthia Marcelle, Luis Camnitzer, Pavel Kogan, Eva Kot’átková, Rineke Djikstra, Alicia Martín, Dennis Adams, Dora García, Rivane Neuenschwander, Erwin Wurm o Ryan Gander, entre otros artistas contemporáneos, en las que se cuestiona dónde reside el conocimiento, se habla del museo como experiencia personal y se busca la transformación del papel del espectador y su lugar dentro del mismo.

Una segunda parte extenderá la exposición hacia otros espacios y salas de la colección permanente con una serie de instalaciones de artistas como Kota Ezawa, Antoni Muntadas, Herz Frank, Mateo Maté, Oriol Vilanova, Olafur Eliasson o Rafael Lozano Hemmer, estableciendo diálogos entre pasado y presente que refuerzan conceptos que contienen las obras del museo y que buscan transformar la experiencia del espectador, colocándolo en situaciones distintas a las habituales. También aquí tendrán su espacio las intervenciones de los creadores residentes y del propio equipo de educación.

LA EXPOSICIÓN: Cuestionar / Reformular

La primera parte de la exposición se articula en torno a los siguientes conceptos:

1.- Cuestionar el conocimiento. Algunas piezas que encontramos en las primeras salas –por ejemplo, Sobre este mismo mundo de Cinthia Marcelle o Ruth dibujando a Picasso de Rineke Dijkstra- son una invitación a reflexionar sobre los procesos de aprendizaje propios de cada individuo: dónde se producen y cómo los vivimos personalmente, cuál es la verdad o si no hay una única verdad, o en qué lugares se materializan. Para explorar si existen otras vías de acceso al conocimiento, se propone analizar la necesidad de cambios en los procesos de enseñanza/aprendizaje.

Gander_GRND2.- El rol del espectador. La acción educativa busca que el visitante cambie su papel de pasivo/receptor a activo/productor; que sea un espectador inquieto, que aporte y ayude a construir el museo. Considerar al espectador como generador de saberes y, por tanto, como participante activo es el punto de partida de este apartado, en donde el público podrá jugar a variar su rol y pasar de meros espectadores a convertirse, o no, en la propia obra, como sugiere el artista Erwin Wurm.

3.- Museo a medida. Se aborda aquí la idea de un museo para las personas, un museo de pequeñas cosas, invitando al visitante a caminar por el museo imaginario de Malraux , a modificar su experiencia, como en la performance de Dennis Adams. El diálogo se centra en las obras, lanzando nuevos hilos narrativos que las relacionen para mostrar que la interpretación puede ir más allá de los límites que la tradición, a través de la educación, nos ha impuesto.

4.- Materializar lo imposible. El arte es una utopía; somos incapaces de definirlo, de abarcarlo. Pero el arte es mediador entre lo utópico y lo real, es capaz de hacer visible lo invisible. Las 100 obras de arte imposibles de Dora García se hacen reales cuando ella las materializa. El hecho educativo se produce en esas lindes inmateriales donde se sitúa la conversación entre el público y la obra de arte. La acción educativa facilita caminos para acercarnos a la creación artística, y esta ocurre en un espacio también imposible como es el museo; un espacio ficticio y simbólico en el que las obras se suceden unas a otras en los muros de las salas, en otro tiempo y en otro espacio que aquel para el que fueron pensadas.

LAS INTERVENCIONES: Transformar

Mate_Area_GRNDCon las intervenciones en las tres plantas de la colección permanente, al combinar las pinturas que cuelgan en las salas con las de creadores actuales, se busca generar nuevas interpretaciones. La propuesta de las obras y artistas contemporáneos surge de la búsqueda de respuestas a las mismas preguntas que se plantean en la primera parte de la exposición y en el día a día del Área de Educación, en el trabajo con los públicos, en las conversaciones que esta labor provoca y en la reflexión que los educadores hacen de estas situaciones.

1.- Intervenciones sobre la idea de Cuestionar el conocimiento. La instalación en la sala 8 de seis obras de Kota Ezawa junto a varias piezas de un retablo alemán del siglo XV nos sugiere nuevas narrativas. Y las obras de Mateo Maté Paisajes uniformados y Área restringida, en las salas 28 y 29, cuestionan abiertamente el conocimiento adquirido y plantean que la obra de arte se puede entender desde otros lugares.

Lozano_GRND2.- Intervenciones centradas en El rol del espectador. Solo nos encontramos cuando nos movemos, de Olafur Eliasson, instalada en la planta baja del museo, busca la participación del espectador y modificar su percepción, mientras que, en la segunda, el vídeo de Herz Frank Diez minutos más mayor nos habla de la transformación de quien observa. Desde la sala 45, la obra de Rafael Lozano- Hemmer 33 Preguntas por minuto, [arquitectura relacional 5] propone ser activos en la generación de saberes y en que lo generado forme parte del acervo de la propia institución. En esa misma línea, las herramientas y recursos educativos creados para facilitar el acceso a las obras de la colección, plantean la lectura del hecho artístico desde otros lugares, a través de lo sensorial y de lo experiencial.

3.- Intervenciones sobre la idea de Museo a medida. Hablar de los criterios que dan lugar a las colecciones, de cómo se muestran y cómo las interpretamos, son ideas latentes tanto en la instalación de Oriol Vilanova, en la sala 43, como en el propio equipo de Educación. La preocupación de que el museo se quede encerrado dentro de sus muros ha dado lugar al desarrollo de proyectos educativos como el de las maletas didácticas, ‘Big Valise’, que quieren dar respuesta a esa idea de museo deslocalizado.

Acción educativa

¿Existe la posibilidad de construir un museo para todos y que a su vez sea un espacio especial para cada individuo? Lección de arte incorpora en su propio planteamiento toda una completa y variada acción educativa dirigida a definir el museo como un aparato pedagógico, como un espacio en el que arte y educación se cruzan, hibridan y dan paso a una nueva institución en la que todos los públicos, desde su propia diversidad, pueden construir un lugar que habitar con sus experiencias.

Bigvalise_GRNDEn Lección de arte el visitante se convierte por tanto en protagonista de la transformación que plantea la muestra; por un lado, a través de los diferentes espacios de intervención que se irá encontrando a lo largo del recorrido, y por otro, con su participación en cualquiera de las múltiples actividades programadas. Propuestas como Mira, siente, cambia, una visita taller para familias con niños de 3 a 6 años, o Juego, luego existo, en el que chicos y chicas mayores de 16 crearán un videojuego. Dirigidas también a los jóvenes, en este caso, titulares del Carné Joven de la Comunidad de Madrid, están las visitas temáticas de la Noche joven del Thyssen, y para edades comprendidas entre 12 y 16 años, la actividad Madrid-Santiago de Chile, 13 h. y 35 m. Los grupos escolares cuentan con su propio proyecto, ¿Lección de arte?, desarrollado junto a los docentes; y el público general, incluidas familias con niños a partir de 7 años, podrá participar en la visita taller Imposible no hacer, en las Visitas comentadas para grupos, o en las explicaciones de los voluntarios del programa En Sala. Obras escogidas, centradas en la exposición en el tiempo que dure la muestra. Por último, una serie de Microencuentros y una Jornada para profesionales y público interesado permitirán cuestionar qué ocurre en las lindes entre arte y educación desde las nuevas perspectivas ofrecidas por otros agentes invitados; y habrá también una Biblioteca virtual, abierta a todo el que quiera participar, con el objeto de crear el fondo documental de la exposición de forma colectiva.

Becas para creadores: Habitar para transformar

Con el objetivo de visibilizar procesos de creación contemporánea como parte de la acción educativa, así como investigar los lugares de tránsito del museo como espacios de interés y activación de visitantes, y también para apoyar a creadores cuyos intereses como productores culturales se aproximen a las propuestas planteadas en la exposición, se convocaron, junto a la Casa de Velázquez y con la colaboración de Fundación Banco Santander y CNP Partners, dos becas para el proyecto Habitar para transformar. Los proyectos de Clara Harguindey (Intersticios) y de Jordi Ferreiro (Lo que no vemos pero sí intuimos) han resultado ganadores y se desarrollarán y se irán descubriendo durante el tiempo que dure la muestra.

Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Paseo del Prado 8, Madrid. Del 7 de noviembre de 2017 al 28 de enero de 2018.

 

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