La réplica infiel

Elvira Q. 

La historia de la producción de imágenes en occidente está indisolublemente ligada a su función como medio o instrumento al servicio de un fin exterior, mágico, religioso, político. Sin embargo, las obras de arte, las prácticas artísticas y el hecho expositivo, parecían, desde la modernidad, haber conquistado esforzadamente su plena autonomía. El problema es que esta conquista pudiera ser solo aparente, ya que no parece haberle otorgado al arte tanto su propia voz para interrogar el sentido de lo existente como simplemente haberla relegado a un lugar social institucionalizado y separado de las creencias colectivas, como una actividad que habita fuera de la experiencia de vivir y solo cobra sentido remitiéndose a sí misma. Una estetización difusa, sostenida por una recepción contemplativa que finalmente habría devuelto la producción artística a su origen teológico, a un dominio de la teoría como exterioridad a la obra en la que encontramos una huella del idealismo dominante en la sociedad contemporánea.

Infiel Este proyecto se interroga acerca de la condición de la obra de arte y sus posibilidades. Sobre aquello que la obra hubiera podido ser o decir y lo que finalmente dijo o fue. Proponemos una reflexión, que es inevitablemente ético-política, sobre representación y realidad, sobre las posibilidades y responsabilidades del acto artístico como conocimiento. Sobre el poder de las representaciones, no para reflejar la realidad sino para buscar su sentido. O dicho de otra manera, sobre la relación del arte con lo existente y su capacidad como lenguaje para generar significado.

Dado que la construcción de sentido es el resultado de una lucha política cuyas reglas están en constante variación y deben ser reconsideradas en cada momento, La réplica infiel se interroga sobre la lucha de fuerzas que intervienen en esa construcción del significado. Queremos debatir sobre el arte como lenguaje; pensar cómo decimos, para saber qué decimos, y qué es posible decir desde el lugar del arte.

Una réplica es tanto una reproducción de las formas como una contestación de las ideas; es simultáneamente una respuesta y una copia pretendidamente idéntica. La réplica infiel no podría ser exacta a la idea originaria y a lo mejor ni siquiera creer en ella, esto es porque le deseamos una vida propia mas allá de las razones de su origen.

Una réplica fidedigna sería la que reproduce exactamente un modelo, careciendo de un sentido propio sin su referencia: una imagen cerrada, sin vacíos ni ausencias que permitan su interpretación. Pero  la palabra réplica tiene otra acepción y se refiere a la acción de contestar, denunciar un sentido y proponer otro.

infiel2El arte replica el mundo proponiendo nuevas semejanzas que subvierten las significaciones impuestas por los lenguajes dominantes. Reproduce y contesta algo que estaba dado anteriormente en otro registro, en otra forma. Y debe hacerlo en combate contra su institucionalización, que lo convierte en voz repetida, en lenguaje establecido. A la vez, en su propio hacer, en el paso de la intención creadora a la materialización, el arte se transforma, corrige y traiciona la idea  original del autor. Aparecen así los espacios propicios a la imaginación del espectador, para que rellene, recree y, de nuevo, traicione el sentido propuesto.

Este proyecto más que proponer una interpretación o un tema que da lugar a una reunión de obras y artistas, en definitiva a una exposición, se propone como un dispositivo para la discusión sobre los límites y la potencia del arte en tanto que acto de habla e invención, en combate con y contra su propio método y las tradiciones y condiciones que lo endiosan o lo instrumentalizan.

Infiel3Los artistas participantes se sitúan necesariamente en un «entre». Estableciendo una dialéctica entre el mundo, sus poderes y ficciones, entre la imagen y la palabra, entre formas de representación. Conscientes de la insuficiencia de la imagen y de la palabra única, despliegan su trabajo en series, proponen resonancias de un lenguaje a otro, de un material a otro, de una historia a otra en un movimiento incesante de recontextualización. Ofrecen siempre dos miradas simultáneas e indisociables: una que atraviesa el mundo y sus ficciones y otra sobre el arte y sus lenguajes.

ARTISTAS

Anna Boghiguian, Saskia Calderón, Sunah Choi, Virginia de Medeiros, Carla Filipe, Isaías Griñolo, Julio Jara, Teresa Lanceta, Xavier Le Roy, Xisco Mensua, Anna Oppermann, Inmaculada Salinas, Mladen Stilinović y Scarlet Yu. 

La réplica infielCA2M. Centro de Arte Dos de Mayo. Avda. Constitución 23. Móstoles. Madrid. Hasta el 27 de septiembre.

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