La letra pequeña

Petra Arévalo.

untitledTemporada de elecciones y todo son promesas y mejoras. La casta y los castos todos a una contándonos un futuro prometedor y una crisis superada que nuestros bolsillos no acaban de creerse. Debates en televisión con preguntas preparadas y si sale el tema de la corrupción siempre la respuesta es: y tu más y peor, como si a estas alturas eso importará. Pero ¿qué pasa con nuestros problemas del día a día como la factura del gas y de la luz?. ¿Quién habla del problema que España tiene con la energía? ¿ Cómo van a arreglarlo?  ¿Qué solución tiene? Seguimos comprando energía nuclear a Francia, pero somos muy ecológicos. ¿Qué pasa con las renovables? Si algún día dan dinero nos van a devolver lo que hemos puesto entre todos o simplemente, es más de lo mismo, lo malo lo repartimos entre todos y lo bueno solo para unos pocos.

Ahora el chocolate del loro es volver a implantar el impuesto de sucesiones en Madrid, cuando lo que habría que hacer es eliminarlo de toda España. Cómo es posible que no se pueda heredar de padres a hijos sin pasar por caja. Cuántas veces debe pagarse por lo mismo. Con mi patrimonio yo debo poder hacer lo que quiera, puesto que ya se han pagado los tributos correspondientes.  Cómo es posible que haya comunidades autónomas donde los hijos tienen que rechazar la herencia de sus padres por no poder hacer frente al impuesto de sucesiones que, además, en el caso de un piso hay que sumarle las plusvalías del ayuntamiento. Francamente, inmoral. Se entiende que políticos con sueldos altos no tengan problemas para pagar dicho impuesto, pero ahora mismo hay mucho mileurista y gente en el paro y qué pasa, ¿esos no se merecen el piso que a sus padres tanto les ha costado pagar?

Por favor, que los políticos tengan contacto con la calle y con la gente y sepan lo que hay y donde aprieta el zapato, porque cuando su IRPF es más bajo que el de la media, deberían ser más honestos y pagar el mismo IRPF que pagamos todos.

Hay un partido que quiere redistribuir la riqueza, pues miren mejor no, porque todos no somos iguales, mis euros me los redistribuyo yo porque siempre hay gente que ahorra para conseguir sus metas y otros que viven como pueden y una sola verdad es que a mismo ingreso nunca hay igual gasto, bien porque yo fumo, o porque voy al cine, o me gusta vestir bien, etc.  Qué vais a redistribuir, idiotas, solo vais a quitar a unos para dar migajas a otros y todos igualados por abajo y bien fastidiados.

Impuestos hay que pagarlos, pero impuestos que puedan pagarse y que se vea donde van. No deberíamos pagar IVA en los productos básicos como el pan, la leche, el arroz, los huevos, etc. y si un IVA alto en los no necesarios como el tabaco, alcohol, productos de belleza, etc. Los libros sin IVA y cine, teatro y espectáculos sin subvenciones, pero con un IVA reducido. Sindicatos sin subvenciones, que sean sus afiliados quienes los mantengan y si tienen que ayudar o mediar con alguien que no es afiliado que le cobren sus honorarios, que se especialicen en lo suyo. Hace unos días los trabajadores de Barclays España despidieron a su Comité de Empresa y contrataron un bufete de abogados para que lidiara con el ERE al que se estaban enfrentando. El resultado ha sido más satisfactorio que si se hubieran quedado con su antiguo Comité de Empresa. ¿Para qué sirven estos sindicatos y sus sindicalistas?

Tenemos y debemos mejorar en todo, quiero vivir en un país donde nadie diga: ¿con IVA o sin IVA? Un país donde un político que ha mentido, al tener un accidente, para evitarse la pérdida de puntos del carné de conducir, sea expulsado de la política. Un país donde falsear el currículum sea motivo para invitar al político afectado a dejar su escaño con toda la cortesía posible. Quiero vivir en un país limpio, con gente limpia, desde el presidente del gobierno hasta el limpiabotas, el parado o el mismo rey. Donde la ética y la moral y las buenas prácticas sean el pan de cada día, donde ni siquiera pase por nuestra imaginación sacar provecho del prójimo. Un país donde ya no exista el “ande yo caliente, ríase la gente”. Podemos y debemos hacerlo entre todos. Exigiendo a nuestros políticos limpieza y leyes aplicables y justas. Impuestos razonables y exacciones de impuestos, caso por caso, para los más desfavorecidos. Educación para todos, pero bien gestionada. Sanidad para todos, pero sin triquiñuelas. Justicia ciega y rápida. Entre todos lo lograremos, exijamos a los políticos que se mojen en la letra pequeña, porque la grande ya nos la sabemos.

Los profesionales de cada materia son los que deben asesorar a los políticos y estos a lo suyo a gestionar porque si se meten en los consejos de dirección de bancos o empresas ya sabemos lo que pasa.

Construyamos un país digno de vivir con alegría, con justicia, ayudémonos para seguir adelante y Señores políticos por favor cuiden la letra pequeña.

Movimiento por y para la Ética.

 

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