La crisis de la abuela 4

Elena Baeza Berruti. 

EBB 6Goyo llegó puntual, a las diez, y se precipitó a presionar el botón del telefonillo. Susi tardó en contestar un rato porque pocas ganas tenía de verlo y menos entendía lo de su madre que ahora era la principal interesada en volver a saludarlo.

Ya arriba, Susi comprobó por la mirilla que el mozo no venía con las manos vacías…traía un enorme ramo de rosas…cuantas había se le escapaba por el ángulo del visor, así que antes de que el hombre tocara el timbre abrió de sopetón la puerta y casi se le vienen encima él, el ramo y el puño que aquel blandía en alto con los nudillos prestos para dar el toque final…

-¡Hola! ¿Cómo estás?

-¡Hola! ¡Bien!

Besos y salutaciones, pasa, pasa…las rosas ¿Cómo te has molestado?….

-Bueno…recordando viejos anhelos… chata…

-(Pero si nunca me regalaba nada)… ¡Es que siempre fuiste…espléndido!

Pasaron al salón donde esperaba Doña Rosa muy compuesta.

-¡Hola joven! ¡Cuánto tiempo hace! pero seguro que lo recuperamos…

-¿Eeeh?

-Nada, nada, siéntate si te apetece, Susi te traerá un agualimón…

-(Susi intervino…) O si prefieres otra cosa…

-Casi… ¿no tenéis whisky?

-Creo que un poco…lo compartiremos…

-¿Pero desde cuando tomas tú güisqui?

-No te preocupes mamá…ya he sobrepasado el ecuador de mi vida (bueno, eso parece)…aunque me pase la otra media “bebiendo”…no creo que alcance el “grado” en “espirituosidad”…

-(Goyo) ¡Qué bien hablada has sido siempre!

Pero bueno…si eso…yo no…

-¡Calla, calla! Si es que es cosa de hombres…el güisqui… (A ver cómo le digo yo…)

Se acomodaron y Goyo no sabía muy bien por donde atacar; en eso que Doña Rosa se adelantó.

-Bueno, Goyo… ¿y tú sigues con tu vida?

-Pues sí…

-¿Con tus aficiones?

-Bueno, sí…y me sigue gustando su hija…sigo encontrándole ese “no sé qué”, ese “qué sé yo”

-(¡Madre mía!…está más loco de lo que yo pensaba…pero mejor así) ¿Sabes que estamos pasando una crisis muy…gorda…¿eres consciente?

-¡Ohii sííí!…precisamente pienso que el gobierno no…

-Ya. Pero, ¿se te ha ocurrido alguna manera de solucionarlo?

-¿Yoo?..Pues… ahorro en gas, en luz, la ducha… ¡Ah!.. y reciclo…

-¿Sigues volando?

-Puees noo… no está el horno para bollos… y eso sale muy caroo…

-Mira por donde, joven, yo conozco una manera de que disfrutes volando, con una vista de Madrid privilegiada…y que además… te resulte… ¡altamente rentable!

-¿Perdón?

-(Susi, que hasta ese momento se había mantenido al margen ) ¡Mamááá!

-Sí, hija sí…por eso te pedí que trajeras a Goyo

-¿O sea que he hecho el ridículo trayendo flores, en fin que… “nasti de plasti” … ?

¿Entonces?…Mire doña Rosa que usted ha sido siempre muy…de mirar en la lejanía…

-(De poquito me conoce el gachó) Mira Goyo…Espero hablar a partir de ahora para personas inteligentes como lo eres tú, que has llegado hasta la NASA…

-Dígame Doña Rosa… ¡soy todo oídos!

-Verás, he ideado la forma de salir de esta crisis y de la miseria para el resto de nuestras vidas, pero para eso te necesitamos yo y la Susi

-(Esto no me gusta, cuando Doña Rosa se pone a razonar…)

-La idea es… atracar…

¡Goyo saltó del asiento con los ojos como platos! y emitiendo lo que podía reconocerse como un  alarido dijo: ¿¿¿¡¡¡Quéééé!!!???

-Sí hijo, me vas a oír hasta que acabe… ¡Atracar el Banco de Iberia! y…

El chico comenzó a reír a carcajada limpia, de forma que Susi para calmarlo, con todas las dotes de persuasión que pudo reunir…

-Goyo, por favor, cálmate, tranquilo, escucha…nosotras ya lo hemos…

-¡¡Calla zopenca!!

-Pero Doña Rosa…de dónde saca…a su edad…, por favor…

-¡Por eso te necesitamos presto doncel!

-¡Hombre…gracias por lo de doncel, pasados los cincuenta!…pero ¿usted sabe lo que dice?… ¿El Banco de Iberia?

-No exactamente…pero, si ni siquiera hay que pisarlo…

-¡Ah no? ¿Y cómo piensa entrar?

-Nooo… ¡si no vamos a entrar para nada!

-Cada vez entiendo menos…

(Susi también andaba despistada, aunque ya  esperaba alguna excentricidad)

-Es sencillo, iremos en cualquier cosa que valga para volar, que sepas manejar, que no deje rastro y que casi se pose encima de…LA BOLA DEL BANCO DE IBERIA.

-(Esta vez no hizo aspavientos, se limitó a quedarse atónito. Al poco reaccionó) Pe-Pero…usted…cree… ¿Qué eso es normal?

-No, claro, por eso lo llaman atraco, ¡hijo!

Goyo no salía de su asombro, no sabía si era más impactante la idea de atracar un banco ¡y qué banco! o el oírlo de labios de una respetable anciana de  ochenta abriles…

-(Susi) Mira Goyo, yo por ti haría cualquier cosa… ¿y tú por mí nooo?

-Susi…bueno… sigues estupenda…pero…¡hombre!

-(Susi) ¡hala, pues no se hable más! Fijemos el día

-No, nena, noche, tiene que ser por la noche.

-Bueno, pues fijemos noche, hora y me explicáis en que vamos a ir…

-Pues ahora mismo… yo no iría ni en patinete… por cierto voy un momento al aseo…si no recuerdo mal estaba por…

Mientras Goyo estaba en el baño haciendo Dios sabe qué, incluido maldecir el día en que conoció a Susi, ésta le preguntó a su madre

-¿Pero mamá, como vamos a sacar la bola de donde está?

-¡Tranquila hija!, está todo pensado…Tu chico nos llevará con algo que se pueda sostener en el aire el tiempo suficiente como para que tú…

-¿Yooo?

-Sí, tú eres la más ligera, bajas por un cable y desprendes la bola.

-¿Y si está soldada?

-¡Pues te llevas un soplete!

-¡Ah, pero eso requiere más tiempo! ¿Y si está atornillada?

-Pues te llevas un destornillador mecánico, de esos que usan los albañiles.

-¡Qué enterada estás mamá!

-¡La necesidad, hija…la necesidad…! Pero es muy importante que no toques el suelo…Quedarás en el aire suspendida por el alambre…Te tendrás que comprar un arnés de montañero…

-¿Y eso dónde se compra?

-¡Pero si está clarísimo!, en las tiendas de Boy Skowts!

-No, no, será en tiendas de deportes…En el Corte Escocés debe haber.

-Ya sabes cómo debes ir vestida…de mallas negras, cuello subido (todo negro) y calcetines… no te vayas a poner bailarinas, ¡no vaya a ser que se te caiga una…!

2 Comments en La crisis de la abuela 4

  1. Do as you would be done by.

  2. Bath Pillow by Simply Essentials

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