Feminismo: La lucha por la igualdad

Cecilia Bass.

Al hablar del  avance en los derechos de las mujeres, es prácticamente imposible que la palabra feminismo no se nos cruce por la mente: la lucha por la igualdad salarial, la consecución de derechos profesionales, la visibilidad de la mujer en aspectos tan básicos y esenciales como el lenguaje…

Un  cambio en la estructura de la sociedad se produce como consecuencia de una modificación de sus valores, normas o tradiciones. El inicio del cambio puede ser lento, pero en el momento en el que se pone en marcha es difícil pararlo, y eso es lo que está ocurriendo con la igualdad de género.

Según la UNESCO, la igualdad de género se define como la igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades de las mujeres y los hombres, las niñas y los niños. La igualdad no quiere decir que hombres y mujeres sean lo mismo, sino que los derechos, las responsabilidades y las oportunidades no pueden depender del sexo.

imagesPese a que pueda parecer algo relativamente moderno, lo cierto es que la lucha por los derechos de las mujeres empezó muchos años antes: uno de los precedentes más claros es la Declaración de los derechos de la Mujer y de la Ciudadana , que publicara Olimpia de Gouges en 1791. Ya en el s. XIX empiezan a aparecer colectivos organizados de mujeres que empezaron a asociarse para conseguir derechos concretos, cansadas de ver cómo los herederos de la Revolución Francesa no cumplían con sus demandas de igualdad. Fue así como en EEUU o Inglaterra empezó a demandarse el derecho al voto en 1848, que no se conseguiría en Estados Unidos hasta 1920, después de los hombres de color.

vivaelfeminismo1936A mediados del s. XX se unió a la lucha feminista el colectivo homosexual, dando lugar a lo que se ha conocido como revolución sexual. Y, a partir de los 80 y 90, empieza la lucha por la igualdad real y efectiva con el sexo masculino. En todos estos años son muchos los derechos que se han alcanzado: el derecho al voto, que llegó a España en 1933; la declaración de igualdad entre hombres y mujeres por parte de la ONU, en 1945; la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer de 1979, que reconoce la igualdad de la mujer en las esferas políticas, sociales, culturales…

No obstante, todavía queda un largo camino por recorrer, la igualdad de género requiere un trabajo en áreas como las siguientes:

  •         La participación en la política. No solo en cuanto a ocupar cargos políticos, sino también en cuanto al derecho al voto o a la participación en los procesos de toma de decisiones importantes.
  •         La educación. Es una forma de fortalecer a las mujeres y lograr que puedan adquirir conocimientos que les ayuden a hacer elecciones en su vida personal y profesional.
  •         La participación en la fuerza de trabajo. Aporta la posibilidad de tener la vida que se desea y tener mayor autonomía personal.

Existe aún una brecha salarial entre géneros. Los factores que influyen en esta circunstancia son, entre otros, los siguientes:

  •         La ocupación de los puestos de gestión y control, en su gran mayoría, liderados por hombres.
  •         La realización de muchas tareas no remuneradas por parte de las mujeres.
  •         La segregación en la enseñanza y en el mercado laboral.
  •         La discriminación salarial.

feminismo-640x310¿Qué puedes hacer tú?

  •         Educar en base al valor de la igualdad. Si los niños y niñas se perciben como iguales, en el momento en el que crezcan contribuirán a mantener esa igualdad y a respetarse mutuamente. Por lo tanto, desde la infancia es importante una educación basada en la igualdad evitando estereotipos de género.
  •         Utilizar un lenguaje no sexista. Cuando hablamos o escribimos, no nos damos cuenta del uso que hacemos del lenguaje y de cómo, en ocasiones, abusamos del masculino genérico en nuestra forma de hablar o escribir. Cuidando el uso de este tipo de lenguaje ayudaremos a evitar que las mujeres sean ocultadas y a lograr la igualdad en el trato entre mujeres y hombres.
  •         Fomentar la igualdad en el trabajo. En el caso en que tengas una empresa o dirijas un equipo de personas formado por hombres y mujeres, facilita que exista una igualdad real de oportunidades, que los salarios sean iguales en puestos iguales, con independencia del género, y que todas las personas tengan acceso a la formación en igualdad de condiciones.
  •         Apoyar la asunción de responsabilidades por igual. El cuidado de los hijos e hijas o las tareas domésticas deben ser repartidas por igual entre hombres y mujeres de forma que el reparto de responsabilidades sea equitativo.

Tu papel en el cambio social para la igualdad de género es fundamental, y la educación de las generaciones futuras es la base. Por eso, desde la infancia es necesario aprender en igualdad y fomentar la asunción de responsabilidades sin tener en cuenta el género.

 

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