El ojo en la materia. Dziga Vertov y el cine soviético temprano

Elvira Q.

El filósofo Gilles Deleuze escribió que las películas del cineasta ruso Dziga Vertov (1896-1954) revelaban “un ojo en la materia, una percepción tal y como es en la materia”. Animado por el centenario de la Revolución de Octubre y el creciente interés contemporáneo en las filosofías y prácticas materialistas, el Museo Reina Sofía, en colaboración con la Filmoteca Española, presenta este ciclo audiovisual que recupera la obra pionera de Vertov, situando sus “películas-objeto”, como él las denominara, en diálogo con otras corrientes materialistas del cine soviético de la época.

Dziga Vertov. El hombre de la cámara. Película, 1929

Dziga Vertov. El hombre de la cámara. Película, 19

Forjando películas “con nuestras manos desnudas”, con estas palabras describía Vertov la actividad de los Kinocs, colectivos fílmicos articulados en torno al cineasta, cuyo trabajo evolucionó rápidamente pasando por varias fases y asumiendo diversos formatos que abarcaban desde cortometrajes de propaganda animada y películas de agitación montadas en trenes hasta documentales etnográficos y líricas “sinfonías  urbanas”. Formado en música y psicotécnica, Dziga Vertov se acercó a cada proyecto con el entusiasmo y la ingenuidad de un autodidacta, reinventando las posibilidades técnicas del medio y descubriendo las nuevas conjunciones sinestésicas que ofrecía la emergente tecnología fílmica. La teoría del Cine-Ojo, formulada por el autor, defendía la mayor objetividad posible. Rechazaba el guion, la escenografía o los actores profesionales. La idea de Vertov era la de buscar el cine en su estado más puro, siguiendo la máxima de que la cámara capta mejor la realidad que el propio ojo humano. Incluso hoy en día sus películas revelan lógicas experienciales de carácter materialista y abstracto sin precedentes. En el conjunto de la obra fílmica de Dziga Vertov, el materialismo y el cálculo metafísico convergen bajo el signo de un compromiso político, aunque no partidista.

Concebido como una retrospectiva y al mismo tiempo una recontextualización de su trabajo, este ciclo presenta una serie de largometrajes y crónicas tempranas del cineasta junto con distintos documentales del primer audiovisual soviético. El programa incluye  los poco conocidos kulturfilme, documentales educativos de autores como Lev Kuleshov y Vsévolod Pudovkin; obras de no ficción de figuras como Esfir Shub y Mikhail Kaufman. Asimismo, filmes experimentales europeos que impactaron en Vertov y otros en los que él mismo influyó; y una serie de trabajos ya olvidados de Vladimir Erofeev, Roman Karmen y Vitalii Zhemchuzhnyi, entre otros, que cuestionan las tesis establecidas por el autor de El hombre de la cámara (1929) sobre la filmación de lo real.

Estas películas muestran que, desde sus inicios, hace un siglo, el documental soviético ha sido el escenario del conflicto entre dos epistemologías de lo real que continúan hoy su pugna: por un lado, el positivismo de los hechos y, por otro, la lógica de los conceptos abstractos. A lo largo de casi treinta sesiones, se establecerá una aproximación panorámica a la actividad fílmica de este periodo.

Se puede consultar las diferentes sesiones en: http://www.museoreinasofia.es/actividades/dziga-vertov-ojo-materia

Sesión 21. VERTOV. Viernes, 27 de octubre – 17:30 h.

Filmoteca Española. Cine Doré. Sala 1
Segundo pase: 
Martes, 21 de noviembre – 17:30 h.

Dziga Vertov
 Entuziazm [Entusiasmo / Sinfonía del Donbáss], 1930
URSS, DCP, muda, b/n, 65’.

Presenta el primer pase Peter Kubelka, cineasta experimental, fundador del Austrian Film Museum.

22_pVertov había soñado con hacer cine sonoro mucho tiempo antes de su invención técnica, hasta que finalmente, en 1929, le llegó su oportunidad. La película resultante, Entusiasmo / Sinfonía del Donbáss, es uno de sus trabajos más experimentales y, en consecuencia, resulta difícil de ubicar en el marco de la economía mediática de su época: parte imagen en movimiento, parte retransmisión de radio, parte transmisión de código morse y parte puro ruido, el filme incluso contiene un remedo de la televisión anterior a su invención. Consiguió crear una película que, en sus propias palabras, «expande radicalmente nuestro horizonte auditivo». Rechazaba, según sus propias palabras, cualquier «división de las películas en las categorías de habladas, con ruido o con sonido», de modo que en Entusiasmo la palabra hablada compite en igualdad de condiciones con otros sonidos y presenta todas las variedades del lenguaje de las máquinas, desde el radiotelégrafo y el tictac de un metrónomo hasta la sirena de la fábrica, que Vertov manipula para que emita notas musicales. El lenguaje hablado también está presente, pero nunca en forma de diálogo guiado por una trama. Como resultado, la banda sonora de la película es aclamada hoy en día como uno de los primeros ejemplos de música concreta.

Todas las películas de este ciclo se proyectan en versión original subtitulada al castellano.

Hasta el 23 noviembre en el Edificio Sabatini, Auditorio y Filmoteca Española, Cine Doré. Sesiones en Museo Reina Sofía: entrada gratuita / Sesiones en Filmoteca Española: entrada 2’5 €.

 

 

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