De la no vida a la vida. Enfermedad y autoconocimiento.

Arek Janaper.

Aproximación a la práctica de Reiki Shin-Do de la mano de José Antonio Manchado.
Es obvio que cuando enfermamos valoramos más la vida y tener salud se convierte en una prioridad. De hecho, “la Naturaleza es de por sí muy sabia, e impide a una persona enferma llevar una vida con normalidad”. —Es una reflexión que me la inspira el contacto algo periódico con un referente internacional y terapeuta de Rigpa Energetic Healing, también conocido como Reiki Shin-Do. 

José Antonio Manchado y Arek Janaper.

José Antonio Manchado y Arek Janaper.

Literalmente su traducción es: “El camino de la sanación vibracional”. Se trata de prácticas milenarias provenientes de monjes tibetanos, y que permiten aumentar la frecuencia vibracional del individuo tanto a nivel físico, mental, emocional y energético.

En el contexto actual, entre tantos contenidos técnicos, teóricos, culturales y artificiales, la observación y el acercamiento a la Naturaleza puede convertirse en nuestra aliada a la hora de sanarnos. Y no menos, la práctica del Reiki Shindo y la trayectoria de José Antonio Manchado, demuestran una vez más, entre miles de pacientes sanados a lo largo de su dilatada experiencia, que el tándem Naturaleza y Energía Universal, continúa siendo una receta reveladora para la humanidad del siglo XXI.

…Como supongo que diría José Antonio, —¡Amigo! «No nos confundamos, “no somos Frankensteins”: somos la extensión de la Naturaleza y de sus leyes». Y el Reiki Shindo responde a las mismas, y a la energía vital presente en cada uno de nosotros y en el Universo.

Seamos sinceros! “Dios, el creador, pareciera a día de hoy el gran olvidado o tabú”. Incluso puede que estés a punto de dejar de leer estas líneas al aparecer dicha palabra dotada de tantas aproximaciones a interpretaciones, como lenguas de la Torre de Babel. O quizá optes por seguir leyendo si no tienes atravesado el concepto de Dios.

¿De dónde procede la energía que mueve el vaivén existencial? —Yo no sé quién o qué es el creador de este maravilloso Universo, ora incomprendido por terrícolas, ora malentendido… pero dejemos el debate sobre Dios a un lado y centrémonos en la enfermedad versus la vida y lo que aparentemente la sustenta: La Energía Universal.

En previas entregas, hacía referencia a Ibán Bermúdez Betancor, y en esta tercera, era necesario hacer mención a su terapeuta de Reiki Shindo. Y también, a innumerables personas, a las que agradezco su presencia, sean en forma de colaboradores, organizadores, ponentes, familiares, amigos, vecinos y cualquier compañera o compañero que acude o coincidimos en talleres de crecimiento personal. Supongo que en esos espacios experimentamos la andadura compartida. Sin duda, representan una de esas valiosas lecciones de aprendizaje personal y de entrega incondicional a esta existencia, —mirándola de frente, sin tapujos, a los ojos.

…Y reconociendo con humildad que no venimos con la lección aprendida, sino que la aprendemos cada día. Reconociendo que “en cada ciclo de vida entramos prácticamente en pañales”, y pudiera resultar complicado ubicarnos y evolucionar a la par que cumplimos años. Reconociendo que las personas que nos rodean son un punto de encuentro o eventualmente de confrontación; porque al fin y al cabo, no lo sabemos hacer mejor. A nuestros padres quizás tampoco se lo ensañaron a hacerlo mejor, y heredamos, hasta cierto punto, las mismas pautas de comportamiento y formas de pensar o de sentir.

José Antonio Manchado. Ecos A Dios

José Antonio Manchado. Ecos A Dios

No obstante, como humanos, tenemos el deber de evolucionar en cada generación, por la sencilla razón de que el cambio es una constante en la Naturaleza. Hay que hacer un esfuerzo en pulir programas y respuestas automatizadas para estar más acordes con el momento presente. Y si no cambiamos, la Madre Tierra es sabia y nos apremia con la enfermedad. Nos paraliza, ralentiza o sencillamente nos quita del medio y nos borra de un plumazo. Pero no por capricho, sino por alienación, —que no alineación con la Naturaleza y el Universo.

José Antonio Manchado nos recuerda que si te despiertas por las mañanas con ganas de salirte de la cama, si te entusiasma algo, si tienes una razón por vivir, porque disfrutas de tu expresión en esta existencia y de tu propia compañía… entonces, es señal de que estás vivo, de que te atrae la idea de descubrir tus propios talentos internos, experimentarlos y compartirlos con los demás; como podría ser un deporte, un hobby, una vocación o permitiéndose expresar la creatividad, —entendiendo ésta como la expresión del ser.

En cambio, si nos orientamos a ‘tener’ en lugar de ‘ser’, o si emocionalmente y mentalmente hay algo que nos bloquea, resultaría “naturalmente previsible” que la enfermedad se somatice entonces en el cuerpo.

Así que la enfermedad, parece ser que no hay que entenderla o interpretarla como un elemento discordante, sino como una señal o alarma de que algo está pasando en nuestro fuero interno, indicativo de que nos encontramos desequilibrados crónica o reiteradamente. O puede ser que el ambiente que nos rodee sea tóxico y continuamos teniendo contacto con el mismo consciente o inconscientemente, (quizá por ignorancia, por una cuestión de lealtad ciega y primitiva, o por aparente obligación).
¿Deben cambiar los demás o debemos empezar por cambiar nosotros mismos en primer lugar? ¿La culpa la tiene el otro? ¿Cuántas excusas nos ponemos? ¿Y cuántas pretensiones y pretextos empleamos en nuestro día a día? 

Mundo Armonía. Reiki Shin-Do. Ecos A Dios

Mundo Armonía. Reiki Shin-Do. Ecos A Dios

Por ello que la enfermedad se podría concebir como una oportunidad de cambio. Un billete de ida a tu propia vida auténtica, realizando los ajustes necesarios y transformando tu propia realidad en una experiencia más digna y gratificante.

Ante el mal-cuerpo, el Reiki Shindo sana; eso sí, con la premisa de escucharse a uno mismo de forma consciente, —y no precisamente hay que entenderlo como una poción mágica que cura externamente (enmascarando los síntomas locales al que tanta atención le presta la medicina occidental), más bien, se trata de un proceso de sanación en que se recala en la causa interna, sea de origen mental o emocional.

Y es que no se recurre al medicamento o farmacia para maquillarnos, sino que en la práctica del Reiki Shindo, se entabla un diálogo interno con nosotros mismos y en sintonía con las leyes de la Naturaleza y del Universo. Nos autentificamos contactando con nuestro ser más íntimo o Dios Interno. Es una cuestión de religión en su versión y definición primigenia. Es decir: ‘re-conexión’.

En otras palabras: «cuando uno es íntegro, trata de que “mente, emoción y acción bailen al unísono a través de nuestro vehículo llamado cuerpo”». Sin contradicciones y sin auto-engaños (o de eso se trata).

Para concluir, si me preguntaran: ¿En qué se basa la práctica del Reiki Shindo? —quizá, en la Naturaleza y Energía Universal presentes en todo y cada uno de nosotras y de nosotros. Entonces… ¡Por qué no re-conectarse!

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Para más información sobre la práctica de Reiki Shin-Do dirigirse al sitio web: mundoarmonia.es

 

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