Cosas raras

Emilio Puente Segura.

Nos sorprendió la tarde, paseando,
de amarillos y ocres rodeados.

Envueltos en el aroma dulce del otoño,
disfrutando de los caminos alfombrados
por las hojas secas de los árboles caídas,
con suaves colores beige y anaranjados.

Nos sorprendió la tarde, en un abrazo,imagesEUNYU63P
bajo la quietud de los árboles semi desnudos,
que jugando con la luz del sol entre sus ramas,
observaban nuestro amor como testigos mudos.

Te besé, tú me besaste, nos reímos,
y comenzamos a pedirnos cosas raras.

Si me pides el cielo….
yo te lo cambio por tus ojos negros.

Si el cambio te ofrece dudas
también te puedo regalar la luna…,
o una caja repleta de apasionados besos,
o el silencio de una noche aterciopelada…,
o… un luminoso ramo  de estrellas fugaces.

Y yo casi no te pediría nada, quizás…
que no apartases de mí nunca tu mirada.

Nos sorprendió la tarde… enamorados.

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