Beethoven: el cambio permanente

Cecilia Bass.

“El arte nos exige que no nos quedemos quietos”. Así se expresaba Beethoven en respuesta a una pregunta de su amigo el violinista Karl Holz. Ese es el espíritu que transpira toda su obra, que tan poderosa impronta dejó en la mayoría de compositores del siglo XIX y buena parte del XX. Marcada por el cambio incesante en la exploración de nuevos caminos, su música se convirtió desde fechas muy tempranas en arquetipo de la música occidental, en emblema sonoro de la cultura europea. Cuando se cumplen dos siglos y medio de su nacimiento en Bonn, la Fundación Juan March da la bienvenida al “año Beethoven” con un amplio ciclo dedicado a su creación pianística y camerística.

BeethovenLas diez cosas que hay que saber:

1. Ludwig van Beethoven marcó un antes y un después en la historia de la música. Cuando se cumplen 250 años de su nacimiento, la Fundación Juan March propone un ciclo de cinco conciertos centrados en su música de cámara.

2. En sus sonatas para violín y piano Beethoven destierra para siempre la idea de una composición en la que un instrumento es subalterno del otro. Sus tempranas Sonatas Op. 12 (1797-1798) se inscriben en el marco del Clasicismo, con un lenguaje cercano a Haydn y Mozart.

3. La Sonata nº 4 Op. 23 (1801) es un ejemplo de la economía de medios que caracteriza la obra del Beethoven maduro. Mientras que en la Sonata nº 5 Op. 24 (1800-1801) brilla una de sus melodías más inspiradas, deudora de la vocalidad operística italiana.

4. Las Sonatas Op. 30 (publicadas en 1803) fueron compuestas durante uno de los periodos más críticos de la vida de Beethoven. Las Op. 30 nº 1 y nº 3 se muestran clásicas en su forma y lenguaje, mientras que la Op. 30 nº 2 presenta un carácter sombrío y una escritura más incisiva.

5. La sonata para violonchelo, para la que no existían precedentes, se configuró como género gracias a Beethoven. En su temprana Sonata Op. 5 nº 2 (1796), el compositor logró edificar una estructura de grandes dimensiones en la que predomina el diálogo entre los dos instrumentos.

6. Sus Sonatas Op. 102 fueron compuestas en 1815-1816, durante un periodo de cierta esterilidad creativa. Presentan un carácter libre y experimental, con gran economía de medios e innovadoras soluciones formales que las hicieron difíciles de comprender para sus contemporáneos.

7. Beethoven realizó una crucial contribución a la definición del trío con piano como género musical, al liberar definitivamente al violonchelo de su rol de bajo continuo.

8. Los Tríos Op. 1 (1795) son la primera colección de obras publicada por Beethoven. El nº 3 es el más innovador de la serie y destaca por su originalidad armónica, sus contrastes dinámicos y por la amplitud de sus desarrollos temáticos.

9. Con sus monumentales dimensiones, las Variaciones sobre un vals de Anton Diabelli Op. 120 (1824) han sido consideradas como el mayor conjunto de variaciones para piano jamás escritas, y se han interpretado como un viaje espiritual, o repaso autobiográfico, a lo largo de 33 etapas.

10. Al igual que las Variaciones Diabelli, la Sonata “Concord” (1920 y 1947) de Charles Ives presenta unas dimensiones ciclópeas. Las conexiones con Beethoven (cuya Sinfonía nº 5 cita recurrentemente) aparecen en la organización formal, en el empleo del principio cíclico y el trabajo motívico.

Fundación Juan March. Castelló 77. Madrid. Miércoles a las 19:30 h.
5 febrero: Thomas Demenga, violonchelo y Eunyoo An, piano.
12 febrero: Rachel Podger, violín y Christopher Glynn, piano.
19 de febrero: Alexander Lonquich, piano. Con la colaboración de Bella Chich, viola y Vinicius Lira, flauta.

 

 

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