Auschwitz. No hace mucho. No muy lejos. II

Carmen de Lucas Vallejo.

Historia de Auschwitz

Hitler y el partido Nazi

Aus11El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, más conocido como Partido Nazi, se fundó en 1919, dando forma política a las teorías racistas de extrema derecha que venían ganando adeptos en Alemania y otros países europeos con especial fuerza a partir de las últimas décadas del siglo XIX.

Los fundamentos de su ideología eran su oposición al comunismo y la democracia y el odio a los judíos, así como la defensa del darwinismo social y la supuesta superioridad de la raza «aria», que, en su opinión, debía gobernar el mundo.

A comienzo de la década de 1930 el clima en Alemania era crítico. El crac del 29 y la consecuente depresión económica mundial habían castigado al país, sumiendo a su población en una pobreza y una tasa de desempleo difícil de sostener. Esto, unido a la humillante derrota de Alemania tras la Primera Guerra Mundial y el castigo impuesto tras el tratado de Versalles, creó el caldo de cultivo perfecto para que en enero de 1933 ganara las elecciones el partido nazi, cuyo líder, Adolf Hitler, no dudó en presentarse ante los electores como salvador del destino de la patria germana. Decenas de miles de seguidores lo respaldaron con sus votos, creyendo en su promesa de devolver a Alemania la grandeza de otros tiempos y su acusación de que ciertas minorías, en especial los judíos, eran responsables de los males de la nación.

136_03Fue así como el antisemitismo se institucionalizó definitivamente y se comenzó a cercenar los derechos de gran parte de la población: se organizaron boicots antisemitas, quemas de libros y paulatinamente se promulgó legislación antijudía con el objetivo de empobrecer y segregar cada vez más a parte de la ciudadanía alemana.

En sus últimas consecuencias, y tras una cruel escalada de violencia antisemita, este odio desembocaría en el asesinato sistemático y auspiciado por el estado de más de 6 millones de personas consideradas “enemigas” de la nación alemana: judíos, eslavos, gitanos y otros colectivos como los homosexuales, prisioneros de guerra soviéticos, discapacitados o, entre otros, testigos de Jehová.

Creación del campo

Los campos de concentración nazis comenzaron a construirse en Alemania en 1933. A partir de entonces estos se convirtieron en el destino forzoso de los oponentes al régimen hitleriano, judíos y todas aquellas personas consideradas como “elementos indeseables” (por motivos tan dispares como escuchar una emisora de radio prohibida o ser comunista), primero poco a poco y después, de manera cada vez más frecuente.

Aus12Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Alemania empezó a instalar esos campos en sus territorios ocupados a lo largo y ancho de Europa y, a su vez, ordenó la deportación a estos campos de prisioneros provenientes de otros territorios.

Auschwitz fue el más letal (1.1 millones de asesinados) de entre los miles de campos creados y operados por la Alemania nazi y sus colaboradores. Además, este complejo de campos fue el de mayores dimensiones, albergando en un territorio de 40 km cuadrados 3 partes principales, donde se concentraban los diferentes elementos del sistema de campos nazi:

Una parte llamada Auschwitz I, creada en mayo de 1940.

Campo de Auschwitz II- Birkenau, creado en otoño de 194

Campo de Auschwitz III – Monowitz, creado en octubre de 1942.

Además, cerca de 50 subcampos y comandos externos donde se explotaba a los prisioneros como esclavos se construyeron entre 1942 y 1944 en las inmediaciones de Auschwitz.

Auschwitz l

26165275_916540831845151_6248440744738836488_nSe construyó en primavera de 1940 a partir un barracón de artillería abandonado por el ejército polaco, ubicado en las afueras de la ciudad de Oświęcim, anexionada al Tercer Reich tras la ocupación de Polonia.

Fue ampliado progresivamente para satisfacer las necesidades de las SS. Los planes iniciales para esta zona consistían en la creación de un campo para unos 30.000 prisioneros polacos. El primer transporte de prisioneros políticos al campo tuvo lugar el 14 de junio de 1940. Aunque fue concebido como campo de concentración, aquí también se sometía a los prisioneros a trabajo forzado y diariamente se les torturaba y exterminaba.

Auschwitz II – Birkenau

Restos de una cámara de gas.

Restos de una cámara de gas.

La construcción comenzó en otoño de 1941. Estaba a su vez dividido en más de 12 secciones diferenciadas y fue uno de los complejos clave en los planes alemanes para aniquilar a los judíos de Europa.

Situado a 3 km de Oświęcim, en la aldea de Brzezinka, en mayo de 1944 llegó a alcanzar los 90.000 prisioneros simultáneos hacinados en sus más de 300 barracones.

Birkenau alojó la mayor parte de la maquinaria de exterminio masivo: la gran mayoría de víctimas de Auschwitz fue asesinada en sus cámaras de gas.

Auschwitz III – Monowitz

Estuvo activo a partir de octubre de 1942. También conocido como Buna, se concibió como un campo de trabajo forzado al servicio del fabricante de caucho sintético IG Farben. En la práctica ejerció además como campo de concentración y campo de exterminio, ya que la dirección de la fábrica ordenaba el reemplazo periódico de los trabajadores debilitados por el hambre y la extenuación, cuyo destino era la muerte directa en las cámaras de gas. El trabajo forzado era un elemento más de la política de exterminación.

Lata de gas Zyclon B. Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau

Lata de gas Zyclon B. Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau

La capacidad de cremación de los crematorios en Birkenau superaba las 4.000 personas diarias, como atestiguan los archivos de la compañía Topf and Soehne. El método en las cámaras de gas era la liberación de un gas contenido en el pesticida Zyklon B. En los períodos más frenéticos del campo, acaecidos durante la primavera de 1944, esta cifra llegó a superar las 10.000 personas diarias.

Su ubicación a unos 60 km del oeste de Cracovia, en una zona rodeada de un paisaje de foresta y pantanos y en un punto clave de las vías de comunicación terrestres no fue, en absoluto, casual. Ningún detalle de la maquinaria de exterminio nazi lo era.

Las víctimas

Las principales víctimas de Auschwitz fueron judíos, polacos, gitanos, prisioneros de guerra soviéticos y de otras nacionalidades (checos, bielorrusos, franceses, alemanas, austríacos, rusos, eslovenos y ucranianos en su mayoría) y personas de otros colectivos considerados por el régimen de Hitler como “elementos indeseables”, como los homosexuales.

De los 1.3 millones de personas deportadas a Auschwitz, apenas se registró e internó en el campo a aproximadamente 400.000, tras asesinar a los 900.000 prisioneros restantes en un plazo de apenas unas horas desde su llegada en tren al campo.

auschwitz2El proceso de selección y exterminio estaba totalmente planificado y organizado para su máxima eficiencia y rapidez. Al bajar del tren, el equipaje de las víctimas era apilado en un costado del andén para luego ser clasificado para su posterior envío a Alemania. Las personas eran obligadas a formar dos hileras, una de mujeres y otra de hombres, para que los médicos de la SS pudieran realizar una selección ocular de acuerdo al aspecto exterior del individuo.

Este proceso que determinaría el asesinato inmediato de la gran mayoría de prisioneros no tomaba más de unos segundos.

auschwitz.4jpgDe las personas que pasaron la selección del personal de la SS a su llegada a Auschwitz más del 50 % falleció por hambre, el trabajo extenuante, a causa de ejecuciones y torturas de distinto tipo, enfermedad y epidemias, experimentación pseudo-científica y las duras condiciones del día a día en el campo.

La liberación del campo

Cuando los alemanes se vieron acorralados por el ejército soviético, que liberó el campo, transportaron a casi todos los restantes prisioneros a otros campos, en lo que se conoció como las marchas de la muerte.

En el momento de la liberación de Auschwitz apenas quedaban allí 7000 personas abandonadas por la SS. La mitad fallecería en los días sucesivos debido a su pésimo estado de salud.

Centro de Exposiciones Arte Canal. Paseo de la Castellana, 214. Madrid. Hasta el 17 de junio de 2018.

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